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INSPECTOR en Bogotá. Un viaje entre vientos y guitarras

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Fotografía: Angélica Lizeth
Redacción: Zulma Palacios

Bogotá volvió a latir al ritmo del ska el pasado 14 de junio con una noche que fue pura nostalgia, potencia y una impecable ejecución musical. El Royal Center se convirtió en una fiesta colectiva gracias a la presencia de Inspector, precedida por un combo de lujo: Alto Grado y sus explosivos invitados.

La noche arrancó con Alto Grado, quienes demostraron que en Colombia también sabemos hacer ska con alma. Pero lo que elevó aún más su presentación fueron los invitados: Javier Alerta, Doctor Krápula y The Klaxon, quienes uno tras otro se fueron apoderando del escenario con colaboraciones cargadas de historia, ritmo y resistencia. Fue un homenaje a la escena local, a la lucha, y a la alegría de existir al ritmo de viento y guitarra.

Mario Muñoz, sub cantante, llegó para prender la fiesta; los coros, el animo al público, su carismática sonrisa y sobre todo su desbordante energía en el escenario prendieron al público en su totalidad. Acompañado del vocalista de The Klaxon, se pasaban el micrófono para deleitarnos con su voz, con sus canciones, con su agradecimiento. Mientras tanto, Martinika, vocalista de Alto Grado, en acompañamiento, coros y agradecimiento gozaba de la noche como si fuera parte del público.
Cuando sale Javier Alerta a la tarima, los ritmos de reggae y gritos se fueron en coros entre los 3, Martinika, Javier y el público.

Todo preparado para poder recibir a Inspector como se debe, definitivamente nada sobraba, nada faltaba, todo estaba en su punto, cada detalle era preciso para lo que nos estaba preparando la caída de las 11:00pm en cada uno de nuestros relojes.

Cuando Inspector salió al escenario, la ovación fue inmediata. La voz de Big Javy retumbó en cada rincón del recinto, tan nítida como siempre, tan cálida como se espera de un caballero del ska. Desde ‘Amargo Adiós’ hasta ‘Te He Prometido’, cada canción fue un viaje emocional directo a las fibras del corazón.

El público no solo coreó, gritó, bailó, lloró. Había personas de todas las edades, parejas bailando al ritmo de trombones, parche de amigos buscando mosh, más música y desorden. Todo lo que estos mexicanos nos podrían entregar en un mismo lugar, en un momento privado e íntimo para los fans más entregados. La impecable puesta en escena y el respeto con el que Inspector se dirige siempre a su público demuestran por qué, después de tantos años, siguen siendo uno de los grandes del ska latinoamericano.

Si en el show que dieron en Rock Al Parque 2024 no faltó ‘Un osito dormilón’ propia del Binomio de Oro de América y que ellos interpretan con tanto cariño, respeto y a su estilo propio, en esta ocasión no se haría la diferencia. Hablando muy bien de lo que este género, el vallenato, representó en su ciudad natal, Monterrey, interpretaron nuevamente este sencillo, bajo su propio sello y bajo su propio ritmo. A partir de este momento ya sabíamos que la noche pintaba mejor de lo que ya venía.

‘Amargo adiós’ y ‘Me estoy enamorando’ fueron propias de una increíble noche donde cantamos y coreamos cada una de sus canciones, así como nos involucramos en la historia de amor entre ‘No piensa en ti’ y ‘Deja ya de mentir’.

En este punto es difícil definir cuál seria el mejor momento, la mejor interpretación o la mejor intervención pues todo en conjunto era solo para disfrutar sin pensar en nada. La noche y el breve repaso de su historia musical por cada uno de sus álbumes aligeraban el paso para lo que a ningún amante de la música y de los conciertos le gusta. Inspector, en un forzado final pues ellos no querían bajar de la tarima y nosotros no nos queríamos ir, Big Javy, le obsequiaría a su público colombiano ‘Es por ti’ esta seria tal vez la mejor despedida que podríamos haber recibido de parte de estos mexicanos iconos del buen ska.

Fue una noche nostálgica, sí. Pero también fue una celebración de lo que aún está vivo y vibrante. Una noche que nos recordó que el ska no solo se escucha, se vive.